martes, 18 de febrero de 2014

Venezuela: Carteles por la libertad!


En Venezuela, vivimos llenos de mucho. El asesinato con saña, robos, falta de insumos médicos, falta de alimentos, de productos básicos, falta de empleo, de carreteras en pésimo estado, de injusticias contra quien piensa diferente, de cortes de luz, de cadenas interminables con insultos que solo sirven para sembrar más división, colocando adjetivos calificativos que se convierten en palabras y frases aprendidas que se disparan con la fuerza de una bala... de un gobierno que quiere seguir en el poder sin importar el costo que pueda tener.
Para una memoria sin olvido,  quiero agrupar algunos de los carteles que se han mostrado en las diferentes protestas estudiantiles contra el actual gobierno de Venezuela.
Me disculpo con los fotógrafos a quienes no puedo citar en algunas fotos porque no tenían el crédito.
Foto de Juan Espinoza


Foto de Nicolás Marrero

Fotos Noticias Exceso

Foto Agencias

Foto Agencias

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Foto Agencias

Foto Agencias

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Foto Agencias

Foto Agencias

Foto Agencias

Foto Agencias

Foto Agencias

Foto Agencias

Foto Agencias

















Leer, leer, leer!








lunes, 17 de febrero de 2014

Una arepa, mil rellenos

"Farol" Copyright©MaiskellSánchez2012

En cuestión de arepas, existen muchos rellenos: la reina pepiada, la dominó, la pelúa, la sifrina, la rumbera, la catira, la de perico, la de pabellón, la viuda, la musiúa, tumbarrancho, la llanera y pare de contar. Eso sí, la arepa es una sola. 

En Venezuela, tenemos un país y mil maneras de pensar, respetar eso se llama democracia.

martes, 31 de diciembre de 2013

Cada 31


Desde hace algunos años, cada 31 de Diciembre, salgo de casa con el pensamiento de que puedas ver a través de mis ojos el paisaje que me rodea. Las montañas verdes con esa luz dorada de diciembre.
Esa foto es la próxima que vas a tener para ampliar la colección, y con el alma pido que muy pronto la veas con tus ojos, en ¡libertad!
Gracias Iván por regalarme tu amistad y tu fortaleza. Atesoro cada palabra.
Gracias Kiki, Bony, Ari, Mecha, son especiales para mí.

lunes, 30 de diciembre de 2013

Que nadie engorde con las hallacas



Próximos para recibir un año nuevo, no se pese. Pesarse trae mucho mal rato. Coma hasta que el botón del pantalón pueda cerrarle. En todo caso, siempre puede hacer un día de desintoxicación: jugo de piña con pepino por un día y bastará para que pueda continuar la parranda al día siguiente. 
Créame, el peso viene etimológicamente de la palabra pesar, es decir, una pena. (Tal como dicen en Colombia: ¡Ay! que pesar, qué pena con usted).
Vaya donde quiera y coma. La dieta es una palabra que inventó alguien con mucha amargura y cantidad de flojera para cocinar.
No se crea todo lo que lee en twitter. Eso trae grandes problemas de conciencia para poder disfrutar las navidades. Ahí, solo se escucha: fulano dijo, que perencejo hizo, que mengano se fue, que zutano no pagó. Y todo el mundo se cree todo. Es como una gran cadena que todos aceptan. Es más, no lea twitter. Eso le hará ver otra realidad.
Practique ejercicios: empine el codo todo lo que quiera. Siempre lo van a disculpar porque es navidad “y es la época más feliz del mundo” y si lo critican, tiene la posibilidad infinita de decir: no recuerdo nada. 
Aléjese de las canciones tristes. Escuche el disco de Nirvana en navidad (si es que existe).
No trate de ser feliz a juro. Eso tiene consecuencias graves en su buen humor. 
Échese un palo con usted mismo. Sentado a solas. Haga su lista mental de las cosas que va a mandar para ese sitio tan mencionado llamado carajo y mire bien donde va a poner sus proyectos en el 2014. Si no se le ocurre nada, aprópiese de la frase del comercial de Ford: #Vamos2014
Eso sí, goce todo lo que pueda. No deje nada por hacer, y mi deseo en estas fiestas navideñas es que nadie engorde con las hallacas!
P.D.: Cada día es un regalo, preocúpese de romper bien el papel!

viernes, 22 de noviembre de 2013

Llegará cuando quiera


Todo pierde sentido. 
La respiración se acorta. 
El pecho se oprime. 
La mente se llena de palabras. De imágenes de la última vez. 
De pensar qué me perdí, con qué me quedo.
Llegan los lugares comunes: “es lo mejor” “así es la vida” entre otros, que en algún momento también hemos dicho.
Uno no se inventa el consuelo. Eso no existe, porque la muerte hay que vivirla, ya que la muerte no le pesa al que se va. La muerte se queda en el que vive.
Y el español tiene esa manera única de decir se me murió, porque algo muere en uno cuando un ser querido se nos va. 

No hay palabras que expresen eso. Hay solo tiempo. El vivido con esa persona y el que nos toca vivir después de que ese alguien deja de estar cerca.
No te apures en pasar la página. La muerte no es un libro que podemos terminar y dejar en la mesa de noche hasta que se pierde en cualquier estante o en alguna caja.
Ya llegará el consuelo, y llegará cuando quiera.

martes, 19 de noviembre de 2013

Poema Fracaso. Autor: Rafael Cadenas

Foto tomada de Google (no dice autor)

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Cuanto he tomado por victoria es solo humo.
Fracaso, lenguaje del fondo, pista de otro espacio más exigente,
difícil de entreleer es tu letra.

Cuando ponías tu marca en mi frente, jamás pensé en el mensaje que traías, más precioso que todos los triunfos.

Tu llameante rostro me ha perseguido y yo no supe que era para salvarme.
Por mi bien me has relegado a los rincones, me negaste fáciles éxitos, me has quitado salidas.

Era a mí a quien querías defender no otorgándome brillo.

De puro amor por mí has manejado el vacío que tantas noches me ha hecho hablar afiebrado a una ausente.

Por protegerme cediste el paso a otros, has hecho que una mujer prefiera a alguien más resuelto, me desplazaste de oficios suicidas.

Tú siempre has venido al quite.

Sí, tu cuerpo llagado, escupido, odioso, me ha recibido en mi más pura forma para entregarme a la nitidez del desierto.

Por locura te maldije, te he maltratado, blasfemé contra ti.

Tu no existes.

Has sido inventado por la delirante soberbia.

¡Cuánto te debo!

Me levantaste a un nuevo rango limpiándome con una esponja áspera, lanzándome a mi verdadero campo de batalla, cediéndome las armas que el triunfo abandona.

Me has conducido de la mano a la única agua que me refleja.

Por ti yo no conozco la angustia de representar un papel, mantenerme a la fuerza en un escalón, trepar con esfuerzos propios, reñir por jerarquías, inflarme hasta reventar.

Me has hecho humilde, silencioso y rebelde.

Yo no te canto por lo que eres, sino por lo que no me has dejado ser. Por no darme otra vida. Por haberme ceñido.

Me has brindado solo desnudez.
Cierto que me enseñaste con dureza ¡y tú mismo traías el cauterio! pero también me diste la alegría de no temerte.

Gracias por quitarme espesor a cambio de una letra gruesa.

Gracias a ti que has privado de hinchazones.

Gracias por la riqueza a que me has obligado.

Gracias por construir con barro mi morada.

Gracias por apartarme.

          Gracias.
P.D.: Gracias a tí, Cadenas, por ser faro en muchos pensamientos.

domingo, 20 de octubre de 2013

La historia de un Rey


Foto tomada de Google
Dios te bendiga viene acompañado de un pan caliente recién horneado. Es un pan con sabor a cariño. Es el recibimiento acostumbrado de mi tío Rey, en su Maracaibo amado.
Mi tío aprendió el arte de la panadería de la mano de un señor que le dijo que él podía hacerlo. Lo convirtió en su quehacer. Nada define más al hombre que aquello que hace, y para mí, tener a mi tío Rey, es asegurarme el mejor pan del mundo cada vez que voy a Maracaibo.
Hace poco más de dos años, mi tío sufrió de una amputación en los dedos de sus pies por un problema de azúcar o diabetes. Fue alarma generalizada en la familia. Para mí, fue una imagen que me causó dolor. No puedo imaginar la escena de ver cortar parte del cuerpo para buscar una cura. No lo entiendo mucho.
Mi tío perdió los dedos de un pie, la paciencia y el trabajo. No podía moverse sin sufrir terribles dolores. En su voz se escuchaba esa nota de melancolía y rabia, contra ese otro que es uno mismo: no hice la dieta, no sé hacer dieta, qué puedo comer, cuánto como, qué debo hacer.
Pasó un rato antes de entender que la mejor parte de su personalidad saldría adelante justo cuando le había pasado lo peor.
Su talento iba a ser su motor. Su apoyo estaba más allá de su pie.
Compró maquinas y decidió, junto a sus hijos -su esposa murió hace muchos años de un cáncer- que iban a hacer pan desde la casa. Pidió créditos. Se apoyó en su familia.
Fue increíble saber como cada día, su casa se llenaba de gente que venía a buscar el pan de mi tío Rey. Se hizo tan popular que llegaban camionetas de panaderías o restaurantes a buscar su maravilloso pan.
El negocio creció en medio de muchas idas a hospitales. Su azúcar seguía en alza y su salud se minaba. Sin embargo, le enseñaba a sus hijos el arte de hacer pan.
La semana del 15 de septiembre, reunió a sus hijos, les dijo que ya todos los créditos estaban pagados, que ya las máquinas les pertenecían en su totalidad. La deuda estaba saldada. Les pidió que trabajaran juntos en el negocio, que no le trabajaran a nadie más que a ellos mismos, ya que finalmente él pudo hacer el negocio familiar. 
También les pidió, que lo llevaran al hospital porque se sentía muy mal.
Mi tío Rey, falleció el 26 de septiembre. Murió de cáncer linfático. No de azúcar, sino de cáncer. No sabemos la relación de una enfermedad con otra, al menos, yo no.
No pude despedirme, ni acompañarle. Esta es mi manera de hacerlo, pero realmente es para reconocerle esta historia, este cierre y esta enseñanza. 

Gracias tío, mi cariño y mi agradecimiento por cada bendición y por cada pan que me diste con tanto cariño.